martes, 9 de julio de 2013

Luego de casi un año viajando en MIO (masivo integrado) puedo decir que no me he acostumbrado.  El viaje que hacia antes en 1 hora, ahora lo hago hasta en una hora y media. Así, levantarse tarde, ya sea porque no sonó la alarma, o porque 5 minutos mas  no son 5  sino 10 minutos mas, no es un opción. Si te levantaste tarde es muy sencillo: ¡ya no llegaste a la clase de 7am!
Tiene sus momentos buenos, no lo niego. Por ejemplo cuando viajas en el MIO fuera de las horas pico, y se puede disfrutar del aire acondicionado. Es maravilloso cuando se alcanza una silla libre, evitando tener que ser comprimida por los demás pasajeros, que también tienen su prisa en llegar a destino, por lo que aunque ven que el masivo va lleno insisten que debajo de la silla hay un lugar.
Pero, bueno, mientras n tenga carro, ni moto y la bici la tenga algún familiar que la pidió prestada por tiempo indefinido, y como caminar no es siempre la opción, tendré que resignarme y poner la mejor cara. Resinación, hay que tratar de ver el lado gracioso de la situación, o por lo menos intentarlo.

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